Translate

sábado, 26 de diciembre de 2015

Malditamente Enamorada.

Malditamente Enamorada.

Maldita seas, joder maldita seas... Mi vida está de nuevo patas arriba y todo por tu regreso. ¿Por qué? ¿Por qué tuviste que reaparecer?  Yo, que pensaba pasar mis primeras navidades sin ti. 
Yo, que pensaba que esta vez no estarías presente en aquella silla vacía que siempre dejabas en la cena de noche buena, imaginando tu presencia, pero por desgracia he tenido que sacarla de nuevo. Tuve que haberla quemado... 
Quizás una parte de mí siempre supo que volverías de nuevo, que me quitarías el sueño otra vez. Mi cabeza está a punto de explotar, o mi corazón, ya no se ni que es ni será de mi...
Siempre he sentido que soy la reina de este mundo (todo lo que me propongo lo consigo, nada puede conmigo), pero como todo héroe tenía que tener ese punto débil, ese talón de aquiles, en el que con tan solo soplar en él, abandono esta vida, para comenzar la siguiente. 
Bien, pues ese puto y jodido punto débil eres tú. Me causaste la mayor desgracia y dolor que jamás haya podido sentir, Me dormía con la sangre hirviendo de tanto llorar y despertaba con tu reflejo abrazándome y acariciándome. 
¡Para, joder! No, no vuelvas a hacer eso, no reaparezcas de nuevo. Te superé a litros y penas, ¿Y ahora pretendes acabar con esta bestia de nuevo? Nunca me he arrepentido de conocerte, pero quizás si me arrepienta de que mi cabeza te haya buscado a escondidas de mí, sin preguntarme si quiera si estaba de acuerdo... 
El amor que sentí por ti, no solo se adueñó mi corazón, también de mi alma y cuerpo. No tienes ni idea de la de noches que me pasé suplicándole a la muerte que remediara este dolor, que me curara aquella herida que aún seguía desangrándose lentamente, dolorosamente, originada por aquella afilada flecha que me causaría el mayor mal necesario que haya precisado jamás... Cuando todo acabó, me prometí a mí misma, a mi corazón de que si vuelves, no volveríamos a caer en la misma trampa causada por el arte que tienes al mirarme...
 Explícame por qué cojones las promesas siempre están destinadas a romperse; "nuestro amor hasta el fin de nuestros días", "tu para mí, yo para ti", todas esas malditas promesas acabaron por quebrarse... Aún recuerdo la de noches que me pasé sentada enfrente de tu portal, con la botella como compañía de mi soledad. Maldiciéndote y a la vez deseándote con locura, con desprecio. Que el cajón, perdón, el armario de los recuerdos una vez lo abría, no se cerraba hasta que me viera derramar esa lágrima de "joder, te necesito".
 Dicen que el primer amor nunca se olvida, el dolor causado nunca se deja de sentir aun habiendo vivido cinco vidas diferentes, el dolor permanece.
 Me he entregado a todo tipo de brujas del amor que me daban la esperanza de poder olvidar todo aquello, de poder volver a amar con pureza y felicidad. Conjurando y creando todo tipo de pócimas para hacer que la siguiente valiera la alegría y no la pena. Todas fracasaron en su intento y por supuesto todas me confesaron lo mismo: era una amante víctima del amor, que ha caído en la maldición más afilada y venenosa que el hombre conoce. "Cae en solo aquellos capaces de amar sincera y honestamente hasta la muerte, buscando nuevamente la misma pasión en la siguiente vida concedida". Yo no me lo creía, soy de esas personas que sabe que todo tiene una solución, sea simple o complicada pero la tiene.
 Hoy es Navidad y ayer fue Noche Buena, tercer año consecutivo, que estoy a falta de tus besos por mi vida, de tus caricias por mi cama. A falta de tus confesiones a las 2 de la madrugada, confesiones de "te quiero". Este alma raída de tanto luchar, por el tiempo, o quizás la vida, está de camino a su cita con el diablo. Debes saber que no eres la responsable de dicha reunión, no es delito tuyo enamorar por donde vayas, hacer que la Estatua de la Libertad que visitaste, te busque sin cesar. Fue tal el deseo que le dejaste que desde entonces juega a imaginarse vuestro amor con cada visitante que se atreva a recorrerla. 
Que las estaciones de trenes jamás habían visto tal despedida como la nuestra, discutiendo por quien quería más a quien, presenciando aquel beso de "No te vayas" que te creaba tal deseo hacia mi persona que hacía que perdieras el viaje... 
Que las miradas perdidas en el aeropuerto buscándote ya no están, se desvanecieron tal y como se desvanece el alma de la persona una vez sea olvidada. No tienes ni idea de lo insoportable que se me hace intentar dormir. Olvidas que mi cama también te echa de menos, a ti y a tus gritos capaces de crear una tercera guerra mundial por conquistarte. Echa de menos nuestras miradas en pleno éxtasis, nuestras sonrisas en medio de aquellos besos que las dos sabíamos que nos alteraban hasta decir basta.

Eres una obra creada por el diablo con objetivo de hacer prisionero a cualquiera que ose si quiera mirarte fijamente a los ojos, por esta razón me entrego a él. Para servirle y complacerle de las maneras más inhumanas que el universo conoce, con la esperanza de que algún día me conceda la fortuna de poder nuevamente hacer el amor con tus ojos cada vez que te ríes, o simplemente, contemplarte por una última vez susurrarme aquel Te Quiero, que concluya con mi vida.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Números Que Suman Letras De Adiós.

Números Que Suman Letras De Adiós.

Que la botella solo se saca si es por ella.
Que yo siempre la necesite más de lo que ella me necesitó.
Que éramos las típicas jóvenes hablando de nuestro futuro cargado de riquezas y sexo.
Que hablábamos de la vida, y sus caprichos que nos marcaban la piel más que un tatuaje hecho a fuego lento.
Que el corazón me quemaba mientras me decías adiós.
Que las lágrimas llenaban aquella piscina que se quedó a medias hace tanto que el dolor no me deja recordar.
Que todas nuestras fechas acabaron sumando letras de adiós.
Que mis manos a medio pudrirse de tanto secar lágrimas te echan de menos.
Que esta pobre ilusa, terminó otra vez rota por culpa de ilusiones que acabaron arrastrándose pidiendo ayuda a la esperanza.
Que el nudo en la garganta que se me forma al recordarte me rompe en mil.
Que la vida, o más bien mi corazón es demasiado cruel al haber escrito una historia juntas que por desgracia el invierno acabaría congelando.
Que aquel lugar donde creamos nuestros sueños juntas, pedía a gritos nuestra presencia.
Que la locura se hace conmigo cada vez que pienso en tu pérdida.
Que la mancha de café en aquella manta que sin querer dejamos cuando nos besábamos me grita que te vaya a buscar y te haga mía de nuevo.
Que aunque tenga el volumen de la música casi a punto de hacer quebrar el suelo, no soy capaz de sacarte de mi cabeza.
Que te necesito aquí, o quizás no, joder, tu puta ida me está volviendo loca...
Que todas aquellas películas que vimos pero dejamos a medias me preguntan dónde estás.
Que mi almohada está harta de que le cuente historias imaginarias a tu lado, lo que quiere es que le cuenta alguna, basada en hechos reales.
Que mis labios secos y al rojo vivo lloran conmigo por la ausencia de los tuyos.
Que mis piernas echan de menos la adrenalina que sentían cuando paseábamos al borde de aquel acantilado, mirando al cielo, imaginando que somos pájaros en busca de un nuevo paraíso.
Que aunque queme el cuaderno de excursiones por tu espalda, sigue apareciendo intacto en la mesilla de noche, abierto por la última página donde lo dejamos, esperando a que la termine.
Que mi corazón echa de menos estar a punto de llegar al éxtasis cuando estabas a tan solo  milímetros de mis labios.
Que mis ojos echan de menos el dolor que les daba la claridad de mi pantalla, cuando por la mañana me despertabas con un "Buenos días enana" .
Que las horas se me hacen interminables esperando tu vuelta, maldita sea la vida, vuelve...
Que las estrellas echan de menos vivir las historias que nos inventábamos para cada una de ellas...
Que las goteras a medio arreglar han vuelto a llorar, inundando nuevamente mi vida. Y dime tú qué coño hago si no sé nadar sin ti...
Toda y cada jodida parte de mí te echa de menos.  A ver cómo les explico que te fuiste para no regresar, que la vida no te puede devolver de nuevo aquí.


Que cuando tu corazón dejó de latir, el mío también...

jueves, 5 de noviembre de 2015

Nos Vemos En Otra Vida.


Nos Vemos En Otra Vida.

No hay peor sensación que tener que vivir con alguien a quien odias y desprecias, y más si ese alguien eres tú. Ella era todo  aquello a lo que uno llamaría “El Edén”, aquello en lo que puede que no fuera lo que pensaras al despertar, pero si en lo que tuvieras en mente el resto del día. Recuerdo cuando le tocaba aquella canción que ella tanto amaba, cuando le llevaba los cafés calientes en días fríos y lluviosos. Recuerdo cuando la cogía de la mano en medio de la multitud sin importar lo que la gente pensara de nosotras, sin importar que la vida, que el mismísimo cupido, tuviera envidia de lo nuestro. Todo lo que tuvimos dudo de que se pueda comparar con lo llamado “amor”, ya que hasta el gran Eros, dios del amor, temblaba cuando oía hablar de nosotras. Sí, sé que me estás leyendo, y sé también cómo te encantaba oír mi voz susurrándote aquel “quédate un poco más” u oler mi aroma, ese que me delataba siempre, ese que tanto te enamora, y girarte rápidamente para evitar que te sorprendiera…

Pero, siempre hay un pero… Como toda historia de amor, esto tenía que torcerse de alguna que otra manera. Ahora mi guitarra más desgastada que nunca por cantarle al cielo nuestro inverosímil amor quebrado por las llamas del tiempo, los celos, los gritos, los insultos… Dios no puedo, me duele recordar todo aquello, las lágrimas no dejan de brotar de mi alma, los gritos incesables de mi corazón pidiéndome que te vaya a buscar. Que aquellas noches de caricias y amor me sabían mejor que las noches a gritos y peleas que terminaban con botellas consumidas por mi alma creyendo que aliviarían su dolor, cuando lo único que hacían, era quemarme por dentro, siendo tu recuerdo el que encabezara aquella lucha sanguinaria por dejarme suplicándole a cualquier Dios que existiera para que volvieras… Ya no sé qué sentido tiene vivir si no es para complacerte, respirar si no es para sentir tu esencia en mis pulmones, fíjate si ya nada tiene sentido que hasta la amargura del café me sabe dulce… Lo que fue el paraíso en su momento, terminó por convertirse en algo oscuro y enfermizo, algo doloroso que hizo que no pueda ni levantar la mirada para buscarte  a lo lejos… Recuerdo el día en que se torció todo, fue un jueves 11. Estábamos presumiendo de nuestro deseo y pasión por aquella playa que tanto gustabas, te había preparado una sorpresa, cena romántica con velas y pétalos de rosas alrededor... El ambiente era perfecto, risas y buenas sensaciones plagadas de besos, caricias y sobre todo de aquella sonrisa tuya que conseguía deleitarme o de aquella mirada que conseguía transportarme a un mundo que solo tú y yo conocemos. Desgraciadamente por culpa de nuestro amor desgastado de tanto dolor y desprecio, terminamos nuevamente discutiendo, tú me mirabas enfadada, como protagonista tus celos… No dejabas de gritarme y recriminarme cosas que no había hecho, hasta que sucedió, no puedo recordarte lo que hice ya que aún yo no soy capaz de asimilarlo… Solo he de decir, que nunca se le ha de levantar la mano a aquello que tanto amas y deseas con locura, porque acabas de una manera que ni aunque vinieras aceptando mis disculpas lograrías hacer que esta bestia rendida por tu amor, volviera a querer vivir ya que para eso he de perdonarme a mí misma por mis actos inhumanos… Eso fue lo nuestro pequeña, un amor tan grande, tan profundo del cual no fuimos capaces de cuidar…

Por favor te lo suplico, ni se te ocurra volver, ni se te ocurra si quiera que se te pase por la cabeza perdonarme… Eres eso que las personas siempre han deseado, aunque sea tener la oportunidad de sentir o tener.  Te quiero y amo con todo mi ser, pero perdí el derecho a poder siquiera mirarte. Con todo mi corazón o lo que queda de él, ojalá puedas ser realmente feliz y sentir el amor como lo sentí yo…  Nos vemos en otra vida.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Distancia.

Distancia.

La vida y yo tenemos una especie de relación amor-odio. Me ha demostrado que siempre paga con la misma moneda. La vida sigue la tradición del "ojo por ojo" tal y como un día me reí de ella, hoy ella se ríe de mí. Tal y como un día intente amar por olvidar otro amor, hoy me aman a mí con la intención de olvidarse de un pasado romance.
 Lo admito hoy he vuelto a llorar por amor, hacía mucho tiempo que no lo hacía, me prometí no volver a aquello... Pero caí de nuevo en su trampa, en el arte que posee la mujer. Fue una sensación genial cuando acabe de desahogarme la que sentí, libertad al puro estilo americano, amor a la vida al puro estilo "yo"...
No estoy triste, puede que un poquito pero la culpa es mía, mía por creer aunque fuera por un instante que podía quererla, pero ese corazón tan dulce ya estaba ocupado y no por mí...
 Cuando la conocí supe al instante que acabaría muy mal. Y así es, mal pero a la vez feliz por poder haber compartido con ella noches de interminables historias, tardes de risas y sonrisas a través de una cámara, sueños estúpidos pero gigantes que crean los enamorados o los que creen que lo están.
 Si, era un "amor" a distancia, y no, esta vez el culpable no fue la distancia, sino la vida quizás o el tiempo...
Seguramente si me lees sabrás que eres tú a quien me refiero, y necesito que sepas que me fui poco a poco sin querer, enamorándome de tu arte. Dios pueda perdonarte al incumplir su regla de "nada es perfecto", al menos para mí, lo eras.
 Amo la vida en todo su esplendor, la amo en sus malos momentos, en sus días de lluvia, en sus días de llorera interminable por haber recordado otra vida pasada que dejo ir por culpa de... No sé, cosas de la vida supongo.
 Esto que estoy escribiendo no tiene ni pies ni cabeza, quizás esté imitando lo que siento por ti. Estúpidas promesas de personas que se quieren: "jamás me permitiré hacerte daño, no podría" ese daño ya estaba hecho antes de cualquier promesa tonta. Algo que jamás debe haber entre enamorados son las promesas, nunca acaban por cumplirse hagas lo que hagas, y el no cumplirlas va desgastando a uno poco a poco.
 Recuerdo la primera vez que te vi por aquella pantalla... Mirada tierna, labios mordidos de vergüenza y uñas mordidas por nervios era lo que más destacaba en ti.
Algo que me mata en este instante es no poder saber cuál es tu olor, no poder quedarme una noche entera oliendo la chaqueta con tu olor impregnado en ella que te hubiera puesto cuando hubieras tenido frío, no poder saber si tus manos son suaves o ásperas, no poder sentir tu aliento en mis labios justo antes de besarme, no poder acariciar tu pelo mientras duermes y te susurro en silencio para no despertarte que te quiero, son tantas cosas...
 Admito haber pensado que tú eras la definitiva, fue conocerte y al momento saber que tú eras esa chica con los pies en el suelo y mente en el cielo, sabias qué decirme y cuando hacerlo aunque no se te diera bien consolar, sabias hacerme volar de una manera que solo tú conoces, tus "te quiero" fueron uno de los más sinceros que he oído, que he leído, que he sentido. Me querías, me quieres, pero no de la manera en la que tú crees haber hecho.
 Desde el principio me prometí no enamorarme de ti pasara lo que pasara aunque fuera yo la que te buscara, la que te encontró... Pero qué remedio, solo tienes que decirle que no a un niño para que haga lo contrario, y así fue dentro de mí, siempre seré una niña supongo, prometiéndose no volver a caer para no rasparse las rodillas y sentir el escozor de la herida sangrar, pero a la vez me encanta jugar arriesgadamente y volver siempre a casa, con la bronca de mi madre asegurada por no haber tenido más cuidado... Yo soy la que le hecha la bronca a mi corazón, pero que se le va a hacer, ya aprenderá...
Seguramente ni sepas que esto existe, que este amor tan inimaginable que surgió de la nada exista solo por y para ti. En el fondo no puedo sentirme mal porque no me quieras, no puedes amar la vida mientras te quedas sentado viendo como esta pasa, no podía amarte, y esperar que tú también lo hicieras mientras me quedaba sentada viendo como intentabas olvidar, ese amor que tenemos todos y reconozco haber tenido yo, ese amor que te marca, aquel que se mete en tu vida sin siquiera haber sabido que significaba y te envuelve en un gran abrazo, al principio es muy bonito, es caliente y reconfortante, luego poco a poco va apretando más, asfixiándote más...
 No estoy para nada enfadada contigo ni mucho menos, estoy enfadada conmigo, por no poder haberte prestado mi hombro cuando lo necesitabas, por no poder haberte abrazado para que te sintieras un poco mejor, por no poder de alguna manera, mostrarte en todo su esplendor el amor que siento por ti... Da igual no te preocupes, sigue con tu vida, te ayudaré en lo que haga falta, te haré reír cuando lo necesites, y ,sobre todo, siempre estaré para ti.

 Pero nunca olvides que la vida nos debe esa noche en la que nos recorremos media ciudad agarradas de la mano, persiguiendo una a la otra, esas sonrisas tumbadas en la playa mientras las estrellas nos iluminan, esas caricias sinceras pero con mucho amor cargado. La vida nos lo debe, nos lo debemos una a la otra. Y largarme, una vez haya terminado toda esa noche, me iré, me iré muy lejos a seguir cumpliendo mis sueños, y si la vida lo quiere, si conseguimos hacer que la vida se haga fan de nuestro amor, volveremos a encajar nuestras manos, volveremos a acariciarnos con los labios y sobre todo, volveremos a hacer que la noche nos desee.

lunes, 3 de agosto de 2015

¿Escritora o Idiota Enamorada?

¿Escritora o Idiota Enamorada?

Escritores; ¿qué se os viene a la mente cuando oís esa palabra?  ¿Una persona dispuesta a recorrerse el mundo en busca de aventuras para reproducirlas en palabras?  O quizás una persona que pasa sus días a merced de las letras  y por supuesto una buena copa de whisky del bueno. Bien, no sé si podría definirme yo una escritora pero os aseguro que si es así, soy lo segundo.
Os explico, el escritor aventurero se caracteriza por su busca de aventuras, porque tiene el alma de un pequeño muchacho con la valentía de un león; el escritor borracho (yo) se caracteriza por su busca de... Intentar definir como muchos lo llamarían el "amor".  Por lógica llegaremos a la conclusión de que uno ha sufrido y disfrutado del amor y el otro no. Permitidme confesaros que yo era esa pequeña chica curiosa, curiosa por conocer cada pequeño lugar de este mundo, por conocer cada sensación que se siente por estar en un sitio diferente. Y sí, habéis acertado, tuvo que llegar esa chica que lo cambiara todo, quizás a mal o quizás a bien. De esta chica no os hablaré mucho ya que es la típica historia de amor que comienza en ilusiones y mariposas en el estómago y termina con días oscuros y tormentosos en la vida de uno... La amé como si la vida me fuera en ello y la sufrí todo lo que la amé. Se fue, se fue sin previo aviso, quizás la fui perdiendo sin darme cuenta, quizás se hartó de este ser tan peculiar pero se acabó yendo y eso, su ausencia, fue acabando poco a poco con mi sueño, mi alma, mi corazón... No tenía las fuerzas de seguir, no sin ella así que busqué algo que me ayudara a hacer invisible aquel nefasto dolor y eh de ahí el buen whisky, sé que el alcohol no soluciona nada pero ayuda a sobrellevar las cosas... Me pasaba las mañanas, tardes y noches hablándole a las letras, a las palabras, del amor que nunca fue, acompañada de  un par de copas. Empecé a beber por dolor y acabé bebiendo por todo...  Es cierto que las personas vienen y van y nunca debemos aferrarnos a ellas con las garras si no queremos perder las manos. La acabé olvidando a penas y  litros pero lo logré y mis días dejaron de ser tan oscuros.
¿Y cómo os explico yo ahora que en este mismo instante hay otra chica? Ya os he avisado de que era una niña con sed de curiosidad... De descubrir cosas nuevas... Os aseguro que esta vez he tenido más cuidado, esta vez quiero hacer las cosas bien...
Dicen que si uno no vive siete vidas es que nunca vivió y nunca supo que significa vivir.  Esta chica puede o no que sea mi 7ª vida, pero la quiero y la siento como si lo fuera. Es de esas que aparecen de la nada y el cambio que le dan a tu existencia es inmenso, hace que sientes la cabeza y vayas a lo que te propongas. Es esa mariposa que con un par de aletéos provoca un huracán al otro lado del mundo, un revuelo en mi corazón. No podré jamás daros las palabras exactas de lo que esa chica significa para mí pero si os puedo decir que pienso descubrir cada pequeño lugar que la compone, cada sensación que se siente en sus labios, su espalda, su pelo, sus manos, sus ojos... Le debo mi vida entera, hizo que volviera a sentirme una niña con los sueños como objetivo, hizo que esta idiota enamorada que se hacía llamar "escritora" acabada y quemada por las llamas del tiempo y las experiencias vividas renaciera de las cenizas y la hizo sentirse mejor a antes de haber pasado por nada difícil,  hizo que izara la vela de rebelde, rebelde por su presencia... He de deciros que el miedo me invade junto al amor cada vez que la pienso; uno no puede volver a nadar sin más después de casi ahogarse...

Esta chica es de esas con las que no te hace falta ningún tipo de whisky, ron, o licor para escribir ya que con el amor que sientes, el apoyo y la felicidad hacen todo el trabajo por ti. Cuidad a esas personas, ya que son de las que no quedan, no cualquiera con tan solo darte amor y cariño consigue que dejes un mal necesario, no cualquiera hace que vuelvas a tener las ganas de volver a tirarte al mar y seguir nadando como si nada...

jueves, 30 de julio de 2015

Y Si...

Y Si…

Tal vez no serás la chica de mi vida.
Tal vez en unos meses seas la que lleva mi sudadera en las mañanas.
Y las cosas así están, yo enamorada de cómo te sale ese "te quiero" en forma silenciosa mientras me besas. Princesa que todas desean pero de la que yo puedo presumir, por tener en este mismo instante entre mis piernas, abrazada a mí.
 Miradas que dicen "cómeme" esas son mis favoritas...
 Por aquellas noches en las que tus gemidos eran los protagonistas y nuestro deseo el autor. Labios mordidos que acarician los míos mientras gritas de placer.  Porque puedo medir la perfección en cuerpos si son como el tuyo. Tu caminar provocándome a raptarte y jamás soltarte. Nadie se quiere como tú y yo lo estamos haciendo pequeña, nadie es capaz de querer a ratos y desear otros tantos. Nadie es capaz de abrazar y no soltar, de susurrar "te quiero" provocando tan maliciosamente. Pequeña tanto amor en tan poco tiempo. Y debes saber que yo no puedo ser sin tus labios. Que aquellas noches en las que te besaba el amor hasta oir gritar mi nombre, me susurran "una vez más"... Aquellas mañanas en las que te besaba el corazón hasta oírte susurrarme en sueños, eran una de mis favoritas...  Que todo éxtasis no es nada comparado a lo que era yo capaz de provocarte. Que  el amor muerto de Romeo y Julieta, se queda olvidado junto al nuestro, que sincero pero capaz de hacer temblar al mundo entero...
 Dejémonos de tonterías ya, mi lecho, mi altar, te esperan.


  ¿Y si vienes y me desnudas a besos?

Corre, Dime Algo.

Corre, Dime Algo.

Mírame o me desvaneceré con la vida y me convertiré en polvo, polvo que será conducido al antojo del aire y este que recorre el mundo entero. Se dice que que una persona antes de morir debe al menos visitar tres lugares y dejar su huella en ellos, y te digo vida mía con la mano en el corazón y voz sincera que recorrer lo que la gente llama mundo no me sirve de nada ya que para mí, el mundo es otro, para mí, el mundo, eres Tú. Tus ojos son París, tus piernas las preciosas calles de Madrid, calles que recorreríamos a paso lento, dejando nuestra esencia, dejando tu huella en ellas….
Y tus labios... Joder, tus labios son ese lugar que aun nadie conoce, esa zona exótica en la que por más que busque uno por el mundo jamás podrá encontrar ya que, solo tú posees el lugar más hermoso y más adictivo jamás conocido...
Así que por favor, mírame, háblame, hazme saber lo mucho que me quieres, lo mucho que me odias. Te lo suplico, necesito saber que sientes algo por mí, aunque sea odio, desprecio o amor.
                                                                                                 
Dímelo antes de que me desvanezca y desaparezca ya que si mi mundo no siente algo por mí, no sabe que existo, de nada me sirve vivir en un lugar donde mi corazón, mi alma no son capaces de asimilar. Que ya sabré yo convertir ese odio en deseo, ese desprecio en admiración. Mi existencia te lo ruega, dime algo.

La Vida

La Vida.

¿Nunca os habéis sentado a reflexionar sobre aquello a lo que nosotros llamamos vida?

Para absolutamente todas las personas, el término “vida”  obtiene un significado distinto. Para algunos significa ser feliz, para otros es una lucha constante, para otros tantos es tranquilidad, pero…  ¿qué significado tiene para Finn? Finn  era un chico experto en cuestionar todo lo que le rodeaba. ¿Nunca os ha pasado ir caminando por la calle como cualquier otro día y de repente llegar a la duda de que significa vivir?  Bien, porque esto es lo que le paso a nuestro protagonista. Caminaba y a su vez observaba a la gente de su alrededor, la mayoría caminaba cabizbaja reflexionando en su día a día, otra caminaba con cierta alegría. Entonces llego a la conclusión de que por primera vez una palabra podía tener la mezcla de muchos significados. Según su opinión el término vida equivale al famoso  “Ying y Yang” es decir el equilibrio entre lo bueno y lo malo. Según él, todo lo malo que le pasó en algún momento de su vida, se convirtió en algo bueno, todas esas veces en las que se cayó le sirvieron para tener más cuidado. Hubo veces en las que le gustaba tropezar con la misma piedra una y otra vez por vicio a esta. ¿es un poco curioso no? Nos hacemos daño una y otra vez pero al mismo tiempo nos gusta esa acción tan masoquista. Hay otras veces en las que dudamos de si ir por el camino de la derecha o el de la izquierda, pero si lo pensamos llegaremos a la conclusión de que es mejor elegir uno y equivocarse, a no elegir ninguno y quedarse toda la vida arrepentido pensando en que habría pasado… también sabemos que todo lo bueno en esta vida hay que ganárselo, esto quiere decir que si te cuesta lo que estás haciendo, sigue así porque vas por buen camino. También hay veces en las que nos tropezamos con una piedra adrede para que no tropiecen otros, así somos nosotros, capaces de hacernos daño en esta vida por personas que tarde o temprano se irán…Entonces arto de pensar en las miles opciones que había dijo “vualá”.  Nuestro querido fin lo averiguó. Averiguó que la vida es esto, caerse una y otra vez pero levantarse y seguir con una sonrisa porque amigo mío, tienes la oportunidad de caerte, algo que no muchos tienen. La vida es la mezcla de tantas cosas que al fin y al cabo es una palabra quien la define. La vida es bella.

Revolucionamos Al Amor

Revolucionamos al amor.

La mañana del 30 de abril, fue la mañana en la que nos conocimos y la mañana en la que justo un año después, ella abandonaría este mundo. La vida jamás te advierte sobre las consecuencias de conocer a una persona tan importante como lo llegó a ser ella, tampoco te advierte sobre el límite de felicidad que te otorga y una vez lo hayas gastado, llega tu hora. Olvídate de la palabra amor, lo nuestro, lo que tuvimos ella y yo no se parecía en lo mínimo al amor. Lo nuestro era el conjunto de una amistad eterna, de un amor de verano y por supuesto de dos corazones que se amaban con locura, tal fue esa locura que cada vez que estábamos lejos una de la otra, sentíamos aquel vacío que siente cualquier persona al perder a alguien querido. Supongo que en ese tiempo viví todo aquello bueno que la vida había preparado para mí, por eso me la arrebató, porque la felicidad nunca es eterna y nunca se hace corta. Con  ella viví todos aquellos besos de buenas noches, todas aquellas caricias que subían la temperatura de nuestro hogar y todo aquel amor que hubiera frenado cualquier Guerra Mundial. Lo nuestro fue tan intenso que hasta nos dolía tanta felicidad, que hasta acabamos revolucionando al amor.
Es increíble como en un año, nosotras gastamos toda nuestra alegría, pero por desgracia en el aniversario del día más extraordinario, supimos que fue así. Y te preguntarás cómo es que yo aún puedo respirar para escribir estas palabras… Tengo que contarte que, pusimos a la vida celosa, la mismísima vida nos tuvo envidia, tanta, que decidió dejarme vivir con la amargura y la agonía de estar sin el amor de mi amada. He de admitir que fue inteligente haciendo eso, la vida sabía que en los años que me quedaban de vida yo jamás volvería a ser feliz, ya que el único ángel que había en el mundo, se desvaneció.  El dolor que sentí cuando ella me fue arrebatada simplemente no se podía comparar con nada, porque quizás, eso que sentí, superaba la palabra dolor.    
En el día de su funeral solo acudí yo, ya que decidí  no invitar a nadie, aún no estaba preparada para que me dieran el pésame de su ida. Estuve ahí un día entero, le canté con aquella guitarra que ella tanto gustaba, nuestra canción favorita, aquella con la que nos conocimos… Esa es otra historia que ya te contaré. Mientras cantaba la lluvia no cesaba, los ángeles lloraban su ida, y yo con ellos, también. La  tristeza y la rabia me invadían... Tristeza de su ausencia, dios ese dolor, ese dolor  no lo podía parar con nada… Y rabia de que la vida se haya salido con la suya. Lo admito,  la vida es lo más cruel y a la vez lo más bonito que te pueden  regalar. Sé que cuando termines de leer esta pequeña pero gran historia de “amor” quieras conocerme, lamento tener que contarte que no podrá suceder, ya que no estaré  aquí, sino allí, con mi dulce amada, volviendo a sentir el calor de sus abrazos, riéndonos de como al fin y al cabo la vida no se salió con la suya, simplemente sin darse cuenta,  la jugada le salió mal, ya que nos acabó otorgando la vida eterna una con la otra, la oportunidad de seguir revolucionando al amor, pero lejos de aquí.
Atentamente, un corazón herido, pero feliz.   

Acabamos Manchando La Palabra Amor.

Acabamos manchando la palabra amor.

Buenos días vida mía. Me desperté exhausta, soñé contigo ¿sabes? Soñé que volvías, que me decías que aún me querías, que yo te decía lo hermosa que  eras  y te negabas rotundamente. Yo no lo ponía en duda, ya que es ley de vida que lo hermoso niegue serlo. Desperté con la esperanza de tenerte entre mis sábanas susurrándome aquel “Buenos días” de cada mañana, que jamás me cansaba de oír si era de tus labios de donde brotaba dichosa palabra.
Te echo de menos. Echo de menos despertarme y no ver tu hermosa sonrisa acompañando mis mañanas, echo de menos cómo me mirabas y de una manera que jamás nadie entenderá, me decías “Te quiero”. Oh dios, cómo pudiste marcharte de aquella manera tan inhumana… Ahora solo me siento a ver como el minutero del reloj camina sin descanso alguno, siempre por el mismo camino, sin cansarse, sin aburrirse, pero que tarde o temprano se acabaría deteniendo por haberse consumido su fuente de energía. Me recuerda un poco a nosotras, tú eras mi fuente de energía, nunca me cansaba de oír tu voz, nunca me aburría de nuestras tardes de peli y manta, pero te acabaste consumiendo amor mío, acabaste por irte y dejarme detenida, sin poder siquiera retroceder.
Amores hay miles querida, todos siempre de diferentes intensidades, todos de diferentes formas, algunos más extraños que otros. ¿Recuerdas cuál era el nuestro? El nuestro fue el amor que destacó entre todos, se nos otorgó la oportunidad de algo grandioso y acabamos por fastidiarla, acabamos por manchar la palabra “amor”. Nuestros planes acabaron por marchitarse, nuestras manos de repente ya no encajaban, tus ojos ya no me susurraban aquel “Te quiero” que hacía que esta idiota se alegrara de tal manera que sentía que era capaz de hacer postrarse al mundo entero ante sus pies. Teníamos algo tan grande pequeña… Y ahora dime que hago yo, que hago con nuestros billetes de avión con destino a la ciudad del amor, donde la hubiéramos conquistado con tan solo cogernos de la mano. Y es que yo aún te quiero, te quiero de la misma manera que al principio quizás un poco menos o un poco más y si volvieras a pedirme una segunda oportunidad te diría que no, si, lo sé, un poco contradictorio; pero mi corazón no se merece eso, no tras haber dado todo de sí, y tu haberlo despreciado de aquella forma. Aún recuerdo la adrenalina que recorría mi cuerpo entero cuando me acariciabas. Fuiste muy cruel vida mía. Fuiste mi corta historia de amor favorita, aquella que me perseguiría todos las noches de mi vida. Tanto amor en tan poco tiempo pequeña, quizás fue eso lo que acabó con todo, quizás fue eso lo que le acabó quitando el sabor a los cafés mañaneros. Tienes que saber que esta no es una carta de “vuelve” o de “te echo de menos” esta es una carta de “gracias”. Te agradezco cada segundo que me hiciste volar sin llegar a levantar los pies del suelo, todo y cada momento en el que me hiciste sentir que la magia existía. Yo ya sabía que algún día esto acabaría, toda historia tiene su final y sobre todo si es una de amor; que ya habrá otra pareja que sepa limpiar la palabra “amor”, que sepa cómo no cometer nuestros errores, que sepa quererse. Vida mía esta será la última carta que te escribo, estas serán las últimas palabras que vayan dedicadas a ti. Ojalá encuentres a alguien que te sepa querer, no como yo, que por mucho que lo intenté fracasé, ya que de la manera en la que yo te quería nadie ha querido nunca.

Un cordial “Te quiero” de la persona que una vez te hizo feliz.