Números
Que Suman Letras De Adiós.
Que la botella solo se saca si es por ella.
Que yo siempre la necesite más de lo que ella me
necesitó.
Que éramos las típicas jóvenes hablando de nuestro
futuro cargado de riquezas y sexo.
Que hablábamos de la vida, y sus caprichos que nos
marcaban la piel más que un tatuaje hecho a fuego lento.
Que el corazón me quemaba mientras me decías adiós.
Que las lágrimas llenaban aquella piscina que se
quedó a medias hace tanto que el dolor no me deja recordar.
Que todas nuestras fechas acabaron sumando letras de
adiós.
Que mis manos a medio pudrirse de tanto secar
lágrimas te echan de menos.
Que esta pobre ilusa, terminó otra vez rota por
culpa de ilusiones que acabaron arrastrándose pidiendo ayuda a la esperanza.
Que el nudo en la garganta que se me forma al
recordarte me rompe en mil.
Que la vida, o más bien mi corazón es demasiado
cruel al haber escrito una historia juntas que por desgracia el invierno
acabaría congelando.
Que aquel lugar donde creamos nuestros sueños juntas, pedía a gritos nuestra presencia.
Que la locura se hace conmigo cada vez que pienso en
tu pérdida.
Que la mancha de café en aquella manta que sin
querer dejamos cuando nos besábamos me grita que te vaya a buscar y te haga mía
de nuevo.
Que aunque tenga el volumen de la música casi a
punto de hacer quebrar el suelo, no soy capaz de sacarte de mi cabeza.
Que te necesito aquí, o quizás no, joder, tu puta
ida me está volviendo loca...
Que todas aquellas películas que vimos pero dejamos
a medias me preguntan dónde estás.
Que mi almohada está harta de que le cuente
historias imaginarias a tu lado, lo que quiere es que le cuenta alguna, basada
en hechos reales.
Que mis labios secos y al rojo vivo lloran conmigo
por la ausencia de los tuyos.
Que mis piernas echan de menos la adrenalina que
sentían cuando paseábamos al borde de aquel acantilado, mirando al cielo,
imaginando que somos pájaros en busca de un nuevo paraíso.
Que aunque queme el cuaderno de excursiones por tu
espalda, sigue apareciendo intacto en la mesilla de noche, abierto por la
última página donde lo dejamos, esperando a que la termine.
Que mi corazón echa de menos estar a punto de llegar
al éxtasis cuando estabas a tan solo
milímetros de mis labios.
Que mis ojos echan de menos el dolor que les daba la
claridad de mi pantalla, cuando por la mañana me despertabas con un
"Buenos días enana" .
Que las horas se me hacen interminables esperando tu
vuelta, maldita sea la vida, vuelve...
Que las estrellas echan de menos vivir las historias
que nos inventábamos para cada una de ellas...
Que las goteras a medio arreglar han vuelto a
llorar, inundando nuevamente mi vida. Y dime tú qué coño hago si no sé nadar
sin ti...
Toda y cada jodida parte de mí te echa de
menos. A ver cómo les explico que te
fuiste para no regresar, que la vida no te puede devolver de nuevo aquí.
Que cuando tu corazón dejó de latir, el mío
también...
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