Translate

jueves, 30 de julio de 2015

Y Si...

Y Si…

Tal vez no serás la chica de mi vida.
Tal vez en unos meses seas la que lleva mi sudadera en las mañanas.
Y las cosas así están, yo enamorada de cómo te sale ese "te quiero" en forma silenciosa mientras me besas. Princesa que todas desean pero de la que yo puedo presumir, por tener en este mismo instante entre mis piernas, abrazada a mí.
 Miradas que dicen "cómeme" esas son mis favoritas...
 Por aquellas noches en las que tus gemidos eran los protagonistas y nuestro deseo el autor. Labios mordidos que acarician los míos mientras gritas de placer.  Porque puedo medir la perfección en cuerpos si son como el tuyo. Tu caminar provocándome a raptarte y jamás soltarte. Nadie se quiere como tú y yo lo estamos haciendo pequeña, nadie es capaz de querer a ratos y desear otros tantos. Nadie es capaz de abrazar y no soltar, de susurrar "te quiero" provocando tan maliciosamente. Pequeña tanto amor en tan poco tiempo. Y debes saber que yo no puedo ser sin tus labios. Que aquellas noches en las que te besaba el amor hasta oir gritar mi nombre, me susurran "una vez más"... Aquellas mañanas en las que te besaba el corazón hasta oírte susurrarme en sueños, eran una de mis favoritas...  Que todo éxtasis no es nada comparado a lo que era yo capaz de provocarte. Que  el amor muerto de Romeo y Julieta, se queda olvidado junto al nuestro, que sincero pero capaz de hacer temblar al mundo entero...
 Dejémonos de tonterías ya, mi lecho, mi altar, te esperan.


  ¿Y si vienes y me desnudas a besos?

Corre, Dime Algo.

Corre, Dime Algo.

Mírame o me desvaneceré con la vida y me convertiré en polvo, polvo que será conducido al antojo del aire y este que recorre el mundo entero. Se dice que que una persona antes de morir debe al menos visitar tres lugares y dejar su huella en ellos, y te digo vida mía con la mano en el corazón y voz sincera que recorrer lo que la gente llama mundo no me sirve de nada ya que para mí, el mundo es otro, para mí, el mundo, eres Tú. Tus ojos son París, tus piernas las preciosas calles de Madrid, calles que recorreríamos a paso lento, dejando nuestra esencia, dejando tu huella en ellas….
Y tus labios... Joder, tus labios son ese lugar que aun nadie conoce, esa zona exótica en la que por más que busque uno por el mundo jamás podrá encontrar ya que, solo tú posees el lugar más hermoso y más adictivo jamás conocido...
Así que por favor, mírame, háblame, hazme saber lo mucho que me quieres, lo mucho que me odias. Te lo suplico, necesito saber que sientes algo por mí, aunque sea odio, desprecio o amor.
                                                                                                 
Dímelo antes de que me desvanezca y desaparezca ya que si mi mundo no siente algo por mí, no sabe que existo, de nada me sirve vivir en un lugar donde mi corazón, mi alma no son capaces de asimilar. Que ya sabré yo convertir ese odio en deseo, ese desprecio en admiración. Mi existencia te lo ruega, dime algo.

La Vida

La Vida.

¿Nunca os habéis sentado a reflexionar sobre aquello a lo que nosotros llamamos vida?

Para absolutamente todas las personas, el término “vida”  obtiene un significado distinto. Para algunos significa ser feliz, para otros es una lucha constante, para otros tantos es tranquilidad, pero…  ¿qué significado tiene para Finn? Finn  era un chico experto en cuestionar todo lo que le rodeaba. ¿Nunca os ha pasado ir caminando por la calle como cualquier otro día y de repente llegar a la duda de que significa vivir?  Bien, porque esto es lo que le paso a nuestro protagonista. Caminaba y a su vez observaba a la gente de su alrededor, la mayoría caminaba cabizbaja reflexionando en su día a día, otra caminaba con cierta alegría. Entonces llego a la conclusión de que por primera vez una palabra podía tener la mezcla de muchos significados. Según su opinión el término vida equivale al famoso  “Ying y Yang” es decir el equilibrio entre lo bueno y lo malo. Según él, todo lo malo que le pasó en algún momento de su vida, se convirtió en algo bueno, todas esas veces en las que se cayó le sirvieron para tener más cuidado. Hubo veces en las que le gustaba tropezar con la misma piedra una y otra vez por vicio a esta. ¿es un poco curioso no? Nos hacemos daño una y otra vez pero al mismo tiempo nos gusta esa acción tan masoquista. Hay otras veces en las que dudamos de si ir por el camino de la derecha o el de la izquierda, pero si lo pensamos llegaremos a la conclusión de que es mejor elegir uno y equivocarse, a no elegir ninguno y quedarse toda la vida arrepentido pensando en que habría pasado… también sabemos que todo lo bueno en esta vida hay que ganárselo, esto quiere decir que si te cuesta lo que estás haciendo, sigue así porque vas por buen camino. También hay veces en las que nos tropezamos con una piedra adrede para que no tropiecen otros, así somos nosotros, capaces de hacernos daño en esta vida por personas que tarde o temprano se irán…Entonces arto de pensar en las miles opciones que había dijo “vualá”.  Nuestro querido fin lo averiguó. Averiguó que la vida es esto, caerse una y otra vez pero levantarse y seguir con una sonrisa porque amigo mío, tienes la oportunidad de caerte, algo que no muchos tienen. La vida es la mezcla de tantas cosas que al fin y al cabo es una palabra quien la define. La vida es bella.

Revolucionamos Al Amor

Revolucionamos al amor.

La mañana del 30 de abril, fue la mañana en la que nos conocimos y la mañana en la que justo un año después, ella abandonaría este mundo. La vida jamás te advierte sobre las consecuencias de conocer a una persona tan importante como lo llegó a ser ella, tampoco te advierte sobre el límite de felicidad que te otorga y una vez lo hayas gastado, llega tu hora. Olvídate de la palabra amor, lo nuestro, lo que tuvimos ella y yo no se parecía en lo mínimo al amor. Lo nuestro era el conjunto de una amistad eterna, de un amor de verano y por supuesto de dos corazones que se amaban con locura, tal fue esa locura que cada vez que estábamos lejos una de la otra, sentíamos aquel vacío que siente cualquier persona al perder a alguien querido. Supongo que en ese tiempo viví todo aquello bueno que la vida había preparado para mí, por eso me la arrebató, porque la felicidad nunca es eterna y nunca se hace corta. Con  ella viví todos aquellos besos de buenas noches, todas aquellas caricias que subían la temperatura de nuestro hogar y todo aquel amor que hubiera frenado cualquier Guerra Mundial. Lo nuestro fue tan intenso que hasta nos dolía tanta felicidad, que hasta acabamos revolucionando al amor.
Es increíble como en un año, nosotras gastamos toda nuestra alegría, pero por desgracia en el aniversario del día más extraordinario, supimos que fue así. Y te preguntarás cómo es que yo aún puedo respirar para escribir estas palabras… Tengo que contarte que, pusimos a la vida celosa, la mismísima vida nos tuvo envidia, tanta, que decidió dejarme vivir con la amargura y la agonía de estar sin el amor de mi amada. He de admitir que fue inteligente haciendo eso, la vida sabía que en los años que me quedaban de vida yo jamás volvería a ser feliz, ya que el único ángel que había en el mundo, se desvaneció.  El dolor que sentí cuando ella me fue arrebatada simplemente no se podía comparar con nada, porque quizás, eso que sentí, superaba la palabra dolor.    
En el día de su funeral solo acudí yo, ya que decidí  no invitar a nadie, aún no estaba preparada para que me dieran el pésame de su ida. Estuve ahí un día entero, le canté con aquella guitarra que ella tanto gustaba, nuestra canción favorita, aquella con la que nos conocimos… Esa es otra historia que ya te contaré. Mientras cantaba la lluvia no cesaba, los ángeles lloraban su ida, y yo con ellos, también. La  tristeza y la rabia me invadían... Tristeza de su ausencia, dios ese dolor, ese dolor  no lo podía parar con nada… Y rabia de que la vida se haya salido con la suya. Lo admito,  la vida es lo más cruel y a la vez lo más bonito que te pueden  regalar. Sé que cuando termines de leer esta pequeña pero gran historia de “amor” quieras conocerme, lamento tener que contarte que no podrá suceder, ya que no estaré  aquí, sino allí, con mi dulce amada, volviendo a sentir el calor de sus abrazos, riéndonos de como al fin y al cabo la vida no se salió con la suya, simplemente sin darse cuenta,  la jugada le salió mal, ya que nos acabó otorgando la vida eterna una con la otra, la oportunidad de seguir revolucionando al amor, pero lejos de aquí.
Atentamente, un corazón herido, pero feliz.   

Acabamos Manchando La Palabra Amor.

Acabamos manchando la palabra amor.

Buenos días vida mía. Me desperté exhausta, soñé contigo ¿sabes? Soñé que volvías, que me decías que aún me querías, que yo te decía lo hermosa que  eras  y te negabas rotundamente. Yo no lo ponía en duda, ya que es ley de vida que lo hermoso niegue serlo. Desperté con la esperanza de tenerte entre mis sábanas susurrándome aquel “Buenos días” de cada mañana, que jamás me cansaba de oír si era de tus labios de donde brotaba dichosa palabra.
Te echo de menos. Echo de menos despertarme y no ver tu hermosa sonrisa acompañando mis mañanas, echo de menos cómo me mirabas y de una manera que jamás nadie entenderá, me decías “Te quiero”. Oh dios, cómo pudiste marcharte de aquella manera tan inhumana… Ahora solo me siento a ver como el minutero del reloj camina sin descanso alguno, siempre por el mismo camino, sin cansarse, sin aburrirse, pero que tarde o temprano se acabaría deteniendo por haberse consumido su fuente de energía. Me recuerda un poco a nosotras, tú eras mi fuente de energía, nunca me cansaba de oír tu voz, nunca me aburría de nuestras tardes de peli y manta, pero te acabaste consumiendo amor mío, acabaste por irte y dejarme detenida, sin poder siquiera retroceder.
Amores hay miles querida, todos siempre de diferentes intensidades, todos de diferentes formas, algunos más extraños que otros. ¿Recuerdas cuál era el nuestro? El nuestro fue el amor que destacó entre todos, se nos otorgó la oportunidad de algo grandioso y acabamos por fastidiarla, acabamos por manchar la palabra “amor”. Nuestros planes acabaron por marchitarse, nuestras manos de repente ya no encajaban, tus ojos ya no me susurraban aquel “Te quiero” que hacía que esta idiota se alegrara de tal manera que sentía que era capaz de hacer postrarse al mundo entero ante sus pies. Teníamos algo tan grande pequeña… Y ahora dime que hago yo, que hago con nuestros billetes de avión con destino a la ciudad del amor, donde la hubiéramos conquistado con tan solo cogernos de la mano. Y es que yo aún te quiero, te quiero de la misma manera que al principio quizás un poco menos o un poco más y si volvieras a pedirme una segunda oportunidad te diría que no, si, lo sé, un poco contradictorio; pero mi corazón no se merece eso, no tras haber dado todo de sí, y tu haberlo despreciado de aquella forma. Aún recuerdo la adrenalina que recorría mi cuerpo entero cuando me acariciabas. Fuiste muy cruel vida mía. Fuiste mi corta historia de amor favorita, aquella que me perseguiría todos las noches de mi vida. Tanto amor en tan poco tiempo pequeña, quizás fue eso lo que acabó con todo, quizás fue eso lo que le acabó quitando el sabor a los cafés mañaneros. Tienes que saber que esta no es una carta de “vuelve” o de “te echo de menos” esta es una carta de “gracias”. Te agradezco cada segundo que me hiciste volar sin llegar a levantar los pies del suelo, todo y cada momento en el que me hiciste sentir que la magia existía. Yo ya sabía que algún día esto acabaría, toda historia tiene su final y sobre todo si es una de amor; que ya habrá otra pareja que sepa limpiar la palabra “amor”, que sepa cómo no cometer nuestros errores, que sepa quererse. Vida mía esta será la última carta que te escribo, estas serán las últimas palabras que vayan dedicadas a ti. Ojalá encuentres a alguien que te sepa querer, no como yo, que por mucho que lo intenté fracasé, ya que de la manera en la que yo te quería nadie ha querido nunca.

Un cordial “Te quiero” de la persona que una vez te hizo feliz.