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jueves, 21 de julio de 2016

Y entonces, las olas me susurraron

Y entonces, las olas me susurraron

Qué bonito es el habla de las olas, triste es que solo lo entiendan los corazones quebrados por los golpes del amor.
Unas gritan por el dolor que llevan en sí, otras, musitan intentándote deleitar como los susurros de tu amada.
Los barcos navegan en ellas como si de su travesía más intensa se tratara. Acariciándolas en cada nudo que aceleren.
Marineros en los escarpados abismos tratando de apresar a la mujer más bella en las aguas más profundas, aun sabiendo que pueden ser arrastrados por sus caprichos de océano  inundado.
Niños tratando de construir los palacios más lujosos que de mayores sueñan poseer. De arena en un futuro madera…
El viento surcando mi piel tratando de conquistar mis escalofríos.
Enamorados hablando de lo revuelto que estás hoy, mar. Cuidado no les vayas a llevar a lo profundo de tu ser, no sea que descubran el paraíso que hay entre tus olas y lo conquisten a carcajadas.
Huellas en la arena tan penetrantes como las que dejaste en mi médula cariño. Que sí, que la mar podrá borrar las primeras pero de las segundas no me libro ni surcando 5 vidas…
Así que aquí me encuentro yo, sentada, observando el oscuro atardecer, con tus cenizas entre mis piernas, esperando a ser liberadas sobre el océano, tal y como me pediste segundos antes de tu ida amor. Espero que aceptes mis disculpas por ser una de mis lágrimas la primera que te haya inundado.
Tu partida dejó  un sabor muy amargo a mi existencia..
Me encuentro camino a regalarte al mar, como si de una posesión te trataras. Pero aquí el único objeto soy yo, ya que ni alma ni sentimiento queda en este cuerpo.
Cuando te libere, espérame unos segundos te pido, que mi mente me suplica irme contigo.
Descubriremos juntas el paraíso que esconden las profundidades de este abismo.

              Y lo conquistaremos,
                                     De eso no cabe duda.


Fdo: Una marinera, víctima de tu anzuelo.

martes, 12 de julio de 2016

Y Que La Vida Tiemble, Cada Vez Que Sepa De Nosotras.

Y tatuarme la vida en el corazón,
ducharme con agua ardiente
intentando borrar de mi mente
el calor de tus caricias.
Que por muchas patadas que le dé a la pared,
no podré retroceder a aquel lunes
donde me susurraste
el primer “te quiero”.

Ese lunes se convirtió en un fin de semana,
pensando en el viaje
donde me recorreré media espalda tuya.
La otra media,
la dejo para dibujar tu sonrisa en ella.

Que el arte se creó en tus ojos.
La magia en tus polvos.
Y la vida, la vida se encuentra en tus besos…

Que los aeropuertos
dejarán de oler a despedidas
repletos de miradas perdidas.
Nuestra pasión los conquistará
y en la nada se olvidarán.

Que la distancia es una excusa
para aquellos que no tienen musa
que los números no tienen vida y,
nuestro amor con el mundo se haría.

Acaríciame y susúrrame,
que la vida no pudo con nosotras,
que a cupido, muerto lo dejamos
la primera vez que nos besamos.

Deja que el cielo nos lleve
a un lugar donde nieve.
Deja que mi deseo, derrita tu frío,
que tus gemidos le den vida

a todo corazón congelado.